El gran valor de las algas como fertilizante para la agricultura terrestre

Las algas marinas, en sus distintas especies y variedades, son para muchas personas una novedad que parece ser mágica, aunque la humanidad las utilice en diversas actividades desde hace miles de años. Desde la gastronomía hasta la crianza de animales marinos, pasando por la medicina, la cosmética y la agricultura terrestre, las algas tienen innumerables propiedades.

Hoy queremos justamente contarte acerca de la invaluable aplicación de las algas marinas en la agricultura terrestre, principalmente como agente fertilizante de suelos y sustratos. ¡Nunca es tarde para aprender algo nuevo!

Un poco de historia

Si bien muchas culturas costeras utilizaron las algas como material compostable o complemento orgánico para sus cultivos desde tiempos inmemoriales, el uso metódico en la agricultura más profesional comenzó a extenderse a partir del siglo XIX. Dado los limitados recursos que se le brindaban a esta industria y al auge de los fertilizantes químicos en el siglo XX, la producción de algas para la agricultura se vio menguada durante décadas.

A fines del siglo XX, con el auge de los cultivos orgánicos y del uso de elementos amigables con la naturaleza, las algas volvieron a ganar terreno en el sector agrícola.

Niveles de uso de las algas como fertilizantes

Si dividimos el uso de las algas marinas en la agricultura terrestre como fertilizantes podemos identificar dos grandes ramas o formas de producir y aplicar sus beneficios. Primero veremos el uso a nivel industrial o en masa, y luego su uso a niveles más bien domésticos o de menor escala.

Nivel de uso industrializado

Gracias a las crecientes investigaciones sobre las propiedades de las algas en su uso agrario en los últimos años y a la accesibilidad de los medios industrializados, el tratamiento masivo de estos vegetales marinos se ha extendido enormemente.

Muchos países han visto florecer el rubro de procesamiento de las algas para producir fertilizantes y otros alimentos para fortalecer cultivos en diversos aspectos. Según el tipo de algas utilizado y el formato en el que se las procese se determinará para qué tipo de cosechas será más beneficioso utilizarlas, o en qué momento del ciclo de vida de los cultivos convendrá aplicarse.

De hecho, aprovechando el exponencial crecimiento de este sector productivo, muchos países en vías de desarrollo han iniciado industrias de procesamiento de algas para uso agrícola. Es una alternativa que genera ingresos sustanciales y, bien administrada, es altamente sustentable.

Nivel de uso doméstico

Pero la agricultura no solo es un sector productivo de alto rendimiento, sino que también hay muchos individuos particulares alrededor del mundo que tienen sus pequeños cultivos en casa. Puede ser en tiestos y macetas en sus terrazas, o quizás un pequeño espacio de tierra en un patio donde cosechan sus propios vegetales, pero son agricultores al fin y al cabo.

Sea este el caso, o incluso que el interés esté puesto en plantas ornamentales o que no sean comestibles, las algas marinas también tienen mucho para aportar. Gracias al mencionado auge de los cultivos orgánicos muchas personas producen actualmente de forma casera sus propios fertilizantes de algas marinas para uso doméstico.

Si te sientes con espíritu emprendedor y autodidacta y esta opción es de tu interés, en próximos artículos exploraremos algunas recetas para que puedas elaborar tu propio alimento para plantas a base de algas marinas. ¿Te gustaría leer al respecto?

Hemos conocido el gran valor que tienen las algas marinas como fertilizante y complemento de suelos y sustratos para la agricultura terrestre. Tanto para grandes plantaciones como para quienes tienen sus tiestos y macetas en casa, las algas son un pequeño gran secreto, accesible y saludable para múltiples vegetales.