Las algas del hielo: conoce a las increíbles algas que crecen en los sitios más fríos del planeta

La inmensa mayoría de la gente suele asociar a las algas marinas con ambientes de playas y zonas rocosas, generalmente tropicales, cálidas, o al menos templadas. Pero las comunidades de algas son tan variadas y poseen tal capacidad de adaptación al entorno para sobrevivir, que no solo se encuentran en esos paisajes mencionados.

En las regiones polares, donde los hielos eternos cubren mares, ríos y lagunas, también se han hecho su lugar las algas marítimas. Te presentamos hoy a las increíbles algas que crecen en los sitios más fríos del planeta, las llamadas algas del hielo.

Las algas del hielo: supervivientes extremos

Las algas marinas que viven en los casquetes polares y sus regiones vecinas son tal vez las menos estudiadas y popularmente conocidas de entre todas estas familias de complejos organismos.

A grandes rasgos, se ha llegado a investigar y descubrir que en su mayoría este tipo de algas se desarrollan en las partes inferiores de los hielos flotantes, con más proliferación en los ambientes donde predomina el agua dulce. Pese a ello, en las aguas saladas de los mares árticos y antárticos también hay numerosas algas que logran subsistir.

Para comprender mejor a estas poco habituales variedades de algas debemos tener recordar que cuando hablamos de estas formas de vida acuáticas no solo nos referimos a especies vegetales que crecen bajo el agua. Dentro de las clasificaciones más amplias de las algas existen incontables variedades de organismos microscópicos, bacterianos, unicelulares o pluricelulares, fitoplancton, cianobacterias, y un interminable listado de grupos en los que clasificarlas científicamente.

El importante rol ambiental de las algas del hielo

Considerando lo anterior, es preciso decir que la vida bacteriana en las zonas heladas del planeta Tierra es bastante más abundante de lo que podríamos pensar. Es así que los científicos han podido estudiar las algas del hielo que proliferan en zonas heladas terrestres con predominancia de aguas dulces, y las que viven bajo casquetes de hielo flotantes sobre aguas salobres de mar.

La mayoría de las especies de algas del hielo tienen ciclos vitales en los que interactúan con los procesos de congelamiento y derretimiento de los hielos en los que sobreviven. Suena obvio, dado que la enorme mayoría de los seres vivos determinan sus comportamientos y procesos en función de la influencia climática en sus ecosistemas.

De esa forma, las algas del hielo son fundamentales para las cadenas alimenticias que dependen de ellas. Desde las algas de nivel microscópico hasta las visibles a simple vista, todas las que están presentes en las regiones polares sirven como alimento para alguna especie animal, las cuales a su vez son alimento de otras criaturas, y así las cadenas tróficas se expanden. Simplificando mucho esto, si seguimos el análisis de este sendero, gracias a las algas del hielo existen los elefantes marinos y osos polares.

Oxígeno y aportes orgánicos

Por último, además de la importancia que las algas del hielo tienen para las cadenas alimenticias en las regiones polares, debemos destacar la labor que realizan por sí mismas en el procesamiento de dióxido de carbono ambiental, la producción de oxígeno y el enriquecimiento orgánico de los sustratos marinos.

Se estima que estas algas producen un porcentaje que oscila entre el 25% y el 50% del oxígeno que se vierte en el aire de las regiones polares. A su vez, los restos orgánicos de algas del hielo que no son consumidos por otros seres vivos como alimento directo pasan a constituirse como los principales abastecedores de minerales para el fondo marino, repercutiendo directamente en la generación de futuras algas del hielo. El ciclo sin fin.

Ahora ya conoces más sobre estas increíbles algas que se han adaptado para vivir en algunos de los entornos más hostiles del planeta. La naturaleza nunca dejará de sorprendernos, ¿no crees?